Lema Pastoral 2020-2021: "El Estudio"

¡NOS ENCHUFAMOS PARA CELEBRAR!

    

Con este canto a la esperanza, a la luz queremos invitarte a ENCHUFARSE PARA CELEBRAR la VIDA: ¡JESÚS HA RESUCITADO!

Jesús nos invita a darnos cuenta de nuestras grietas, a romper las cadenas que nos atan al miedo y así poder avanzar, crecer y ser luz para los demás.

Él nos invita a que veamos que en las pequeñas cosas se encuentra lo importante, lo que nos hace felices, a pesar de las dificultades que estamos viviendo en estos momentos.

Señor, ayúdanos a celebrar la VIDA SIENDO LUZ PARA LOS DEMÁS.

 

Mar en el Trigal

RozalénFetén Fetén

Grieta que todo lo inundas
Que me impides ver la belleza
Deja que le dé la vuelta
Dame la clave, abre la puerta
Quiero levantar el vuelo
Quemarme los miedos
que no me dejan andar

Quiero avivar la vela
Adormecer la pena, ver el mar en el trigal
Quiero ver alegría en mis ojos
Que se inunden del destello del que sabe mirar

Quiero alzar la ternura
Soltar el veneno, buscar mi verdad

Que reviente la grieta
Que llegue la calma a la oscuridad
Y brille la luz en la tempestad
Que llegue la calma a la oscuridad
Y brille la luz en la tempestad

Quiero ver la luz
Quiero ver la luz

Quiero avivar la vela
Adormecer la pena, ver el mar en el trigal
Quiero ver alegría en mis ojos
Que se inunden del destello del que sabe mirar
Quiero alzar la ternura
Soltar el veneno, buscar mi verdad

Que reviente la grieta
Que llegue la calma a la oscuridad
Y brille la luz en la tempestad
Y brille la luz en la tempestad

Quiero ver la luz
Quiero ver la luz
Quiero ver la luz

Que llegue la calma a la oscuridad
Y brille la luz en la tempestad
Que llegue la calma a la oscuridad
Y brille la luz

 

 

 

ESTUDIAR PARA SABER, SER Y DAR

  Desde que nacemos necesitamos conocer las cosas más básicas para poder sobrevivir, pero... ¿necesitamos de esa búsqueda y transmisión de conocimientos sólo para nuestra supervivencia?

   Lo cierto, es que desde que somos niños nos hacemos preguntas, no sólo acerca de la utilidad de las cosas, sino también por su sentido: ¿Por qué estamos aquí? ¿Quién es Dios?

   Santo Domingo necesitaba saber, comprender, abrirse a lo nuevo. Esta necesidad surge de su capacidad de admiración, pero también de la adoración de un Dios que te desborda, y -¡cómo no!- de las necesidades que observaba en la gente que le rodeaba.

    Desde pequeño se curtió en el estudio, como forma de saciar su deseo de desentrañar la realidad y de ser útil. Consciente de su valor, venedeá los libros que tenía para remediar la necesidad de su prójimo. Pero jamás renunciará al ideal del estudio que ha nacido en él.

 

EL ESTUDIO PARA DOMINGO

  • No estudia para saciar una curiosidad. Estudia por admiración.

  • Estudia por dignidad, en un doble sentido:

  • Para sí mismo, porque el hombre es más digno cuando más aprende (SABER).

  • El estudio hace a la persona coherente, íntegra, libre de prejuicios, miedos o supersticiones. (SER)

  • Y para los demás, porque el saber proporciona herramientas para ser útiles a los demás y construir la sociedad.  (DAR)

  • Cuando los libros son un lujo, Domingo ha adquirido la capacidad de aprender de la vida y sus experiencias, de la bondad de algunos, y de la confusión de otros.

  • Tiene la inquietud de que el Evangelio sea predicado a todas las gentes. Y no de cualquier manera: la primera comunidad se provee de libros, y los frailes son enviados a las nacientes universidades para hacerse amigos del saber…

  • ¡Es un enamorado de la Verdad!

 

EL ESTUDIO, AL ESTILO DOMINICANO

  • Es la búsqueda de la VERDAD. Pero una búsqueda en comunidad, con otros y otras.
  • Nos ayuda, a abrir nuestro corazón,  a cultivar  nuestro  interior, a modelarnos y a crecer como personas.
  • Requiere esfuerzo y aplicación continua a nuestra vida.
  • No basta la buena voluntad: para conocer a Dios y para ser útiles a los hermanos, necesitamos preparación, estar en un continuo proceso de formación y de apertura.
  • Arranca de los interrogantes suscitados por nuestra misión como educadores y desemboca de nuevo en ella.
  • Nos exige una profunda sensibilidad y respeto  por las palabras, los gestos, las acciones...
  • Nos hace comprender y desentrañar aquello en lo que creemos, a aceptar los  nuevos desafíos y problemas que surgen en nuestra tarea.
  • Está en función de la predicación, de la comunicación y transmisión de la fe. Llamados a SER LUZ para otros.
  • “Estudiar no sólo para saber más sino para servir mejor”.
  • Nos invita a estar siempre en diálogo con la realidad, con los problemas sociales, con la diversidad de nuestro alumnado, con  una actitud de apertura al mundo.
  • Siguiendo este camino nos hacemos testigos y predicadores de la VERDAD.
  • Una VERDAD que nos adhiere a Dios, que se nos da a conocer en Jesús.

 

El ESTUDIO es la búsqueda de la VERDAD. 

Es una acción que requiere esfuerzo y

diálogo continuo con nuestra vida, para discernir cómo SER.